¿Qué es la hidradenitis supurativa?
Por hidradenitis supurativa, se conoce a una enfermedad que se da por la inflamación crónica de las glándulas sudoríparas apocrinas y la obstrucción de los folículos pilosos.
Como resultado de esto, genera lesiones dolorosas. No son raros los abscesos recurrentes, e incluso la formación de túneles subcutáneos o fístulas.
Las áreas más afectadas son las inglés, los glúteos, las axilas y las zonas debajo de los senos. Casi siempre se desarrolla tras la pubertad y es más común en las mujeres que en los hombres.
Causas y factores de riesgo
No se conoce una causa bien definida, pero sí que se sabe que existen factores que predisponen a padecer esta enfermedad:
- Inflamación de las glándulas sudoríparas: la obstrucción folicular desempeña un papel clave en el desarrollo de la enfermedad.
- Factores genéticos: hasta el 40% de los pacientes presentan antecedentes familiares.
- Tabaquismo: este hábito incrementa el riesgo de padecer la enfermedad.
- Obesidad: el exceso de peso puede agravar los síntomas debido al roce y la humedad en los pliegues cutáneos.
Otros factores desencadenantes incluyen desequilibrios hormonales, ciertas enfermedades metabólicas y el uso de ropa ajustada.
Síntomas de la hidradenitis supurativa
Varían, no siempre son muy severos, y pueden progresar conforme pasa el tiempo. Entre los más frecuentes está la aparición de nódulos que duelen mucho en las áreas de los pliegues de la piel. Eso se combina con el enrojecimiento e inflamación en los alrededores de las lesiones.
También hay drenaje de pus, con un olor nada agradable que genera incomodidad y problemas en las relaciones sociales. Conforme avanza la enfermedad, se forman fístulas o túneles subcutáneos e incluso quedan cicatrices permanentes.
Tratamientos para la hidradenitis supurativa
Al ser crónica no hay cura, pero sí que hay opciones que logran controlar los síntomas y prevenir las complicaciones.
Tratamientos médicos.
Aquí se incluyen los antibióticos orales y tópicos. Con esto se reduce la inflamación y se evitan infecciones secundarias.
A ellos se añaden los inmunomoduladores, que regulan la respuesta inflamatoria del cuerpo. En los casos que van de moderados a severos, se recurre a medicamentos como los inhibidores del factor de necrosis tumoral alfa (tnf-α).
Procedimientos quirúrgicos
Estos son el drenaje de abscesos, con lo cual se alivia la presión y el dolor. Cuando los casos son más graves, hay que pasar por el quirófano. Se elimina así el tejido afectado, lo que previene las recurrencias.
Cambios en el estilo de vida
El paciente puede realizar cambios en su estilo de vida, lo que mejorará los síntomas de esta enfermedad. Estos incluyen la pérdida de peso, lo que rebaja la fricción y la humedad en los pliegues de la piel.
Otro cambio es dejar de fumar, puesto que la inflamación se reduce y se mejora la respuesta al tratamiento. Para finalizar, y con el fin de evitar irritaciones, se debe optar siempre por ropa holgada y transpirable.
Cuándo consultar a un dermatólogo
Esta no es una enfermedad cutánea que se pueda tratar en la vivienda del paciente con unas cremas, por lo que ante los primeros signos hay que ir a la consulta del dermatólogo, en especial si los síntomas son recurrentes o el dolor es persistente.
Hay que tener en cuenta que la hidradenitis supurativa es crónica, de manera que las visitas al dermatólogo serán periódicas a lo largo de la vida del paciente.
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