¿Qué se entiende por libre mercado?
El libre mercado no está supeditado al control económico ni político de ningún país ni Estado, por lo que los precios y políticas de transacciones comerciales que se llevan a cabo, varían en función de la oferta y la demanda de los propios servicios o productos.
El precio, por tanto, lo establecen los vendedores en función de la demanda que hagan los consumidores y, a su vez, éste varía en función de la cantidad de demanda que tengan los clientes y la cantidad del mismo servicio o producto que esté disponible.
Se trata, por lo tanto, de un sistema de libre competencia que es completamente contrario a una economía planificada o establecida.
¿Cuál es un ejemplo de libre mercado?
Un claro ejemplo de libre mercado es el de la compraventa de artículos de segunda mano.
Cada vendedor puede marcar el precio que considere oportuno por el producto que está vendiendo, y el comprador puede mirar, comparar y optar por aquel que más le convenga económicamente.
Además, un producto que no tenga mucha oferta, puede aumentar el precio, teniendo en cuenta que si es un producto muy ofertado, el precio deberá ser menor para conseguir venderlo.
O, por ejemplo, en el sector de los seguros, el capital asegurado en un seguro de vida puede ser un ejemplo de libre mercado. Ya que es la aseguradora y el tomador quienes lo marcan y se establece un precio de primas por él.
¿Qué diferencia hay entre una economía de libre mercado y una economía planificada?
La diferencia entre economía de libre mercado y la economía planificada es clara y evidente. Ya que son dos sistemas completamente opuestos.
El libre mercado es aquel en el que las transacciones comerciales las establecen los propios vendedores y consumidores, mientras que la economía planificada es aquella que está regulada por el Estado al 100%. Siendo éste quien establece la oferta, la demanda y las condiciones a seguir para llevar a cabo las transacciones. El Estado establece un precio mínimo y uno máximo, las concesiones y los límites de producción. Así como la forma y las leyes que se deben seguir para poder producir los productos.