¿Qué es la tonometría?
A la hora de explicar qué es la tonometría, antes es necesario hablar de que nuestros ojos no forman un ecosistema aislado. De hecho, y de manera constante, por ellos circula el humor acuoso, un líquido.
Este líquido se encarga de que el ojo tenga su característica forma redonda y además lo nutre. Se produce sin parar y tiene que drenarse de la misma manera, pero a veces la fase de drenaje falla y el humor acuoso se va acumulando dentro del ojo.
Así, se provoca una tensión en el interior del globo ocular, que es lo que mide la tonometría. Si nuestro ojo está sano, tendrá una presión intraocular que va de los 12 a los 21 mmHg (milímetros de mercurio).
Si se sobrepasan esos valores, entonces se padece hipertensión ocular y la tonometría pone en alerta a los médicos y al paciente.
Esta hipertensión es un factor de riesgo para varias enfermedades oculares, de manera que hay que controlarla. De hecho, si no se cuida, puede llegar a dañar el nervio óptico de forma irreversible.
Tipos de tonometría
Hay dos clases de tonometría, de manera que los especialistas escogen una u otra en función de lo que estén buscando.
Tonometría de aplanación (Goldmann): es la prueba más exacta y a la vez la más invasiva de las dos. Siempre se solicita cuando los médicos tienen una idea de lo que ocurre en el ojo y quieren confirmarlo. Se hace con un tonómetro y una lámpara de hendidura, muy usada esta última en muchos procesos médicos que tienen que ver con los ojos. En concreto, la prueba consiste en ejercer una presión sobre la córnea, lo cual la aplana.
Tonometría de aire: se emplea en la prevención, pues aunque es menos precisa que la anterior, no presenta riesgos. La prueba se hace soplando aire en el ojo, de manera que la máquina es capaz de medir de qué forma se comporta la córnea y cuánto se deforma.
¿Cómo se realiza la tonometría?
La tonometría óptica es un proceso muy rápido y que no duele, incluso si se llega a contactar con la córnea del paciente.
Para el método de aplanación de Goldmann, hay que poner en el ojo anestesia local en forma de gotas, de manera que el enfermo no siente molestias. También se le colocan unas gotas de colorante, tras lo cual el médico se ayuda de una luz azul para hacer la medición.
En el segundo método, el del aire, el paciente solo debe mirar a una luz fija a la vez que recibe el aire en el ojo. No necesita anestesia de ningún tipo al no haber contacto con el globo ocular.
Importancia de la tonometría en oftalmología
El glaucoma es una enfermedad ocular grave, por lo que esta prueba busca prevenirlo. Las aseguradoras privadas insisten mucho en este procedimiento, puesto que la presión elevada en el ojo es uno de los síntomas del temido glaucoma.
Gracias al control de los pacientes con riesgo de tener la presión ocular más alta de lo normal, que se hace mediante la tonometría, se evitan operaciones muy complejas e incluso situaciones en las cuales las personas quedan con un alto grado de dependencia debido a que pierden la visión.