Al ser provisional, es por un tiempo determinado, hasta que la persona mejore su estado de salud y pueda volver a incorporarse en el mercado laboral.  

Diferencias entre invalidez provisional y permanente 

Las principales diferencias entre estos dos tipos de invalideces son: 

  • Duración: La invalidez provisional es temporal, es decir, por tiempo limitado. Mientras que la permanente es la situación en la que se encuentra una persona que no puede volver a ejercer su trabajo nunca más.  
  • Revisión: En la invalidez provisional, el médico de cabecera de la Seguridad Social va llevando a cabo revisiones del paciente y alargando la baja, si lo considera necesario, o dando el alta médica si considera que el paciente puede volver a ejercer su profesión.  Por el contrario, la invalidez permanente no suele modificarse, puesto que no es frecuente que la salud del paciente mejore como para permitirle volver a trabajar. 
  • Finalidad: La invalidez provisional intenta ayudar económicamente a la persona que ha sufrido un accidente o tiene una enfermedad, hasta que está apta para reincorporarse al mercado laboral. Mientras que la invalidez permanente ofrece una paga mensual a la persona perjudicada porque no se espera su mejoría y, sin ella, el paciente no tendría ingresos con los que poder subsistir. 

 

¿Cuándo se otorga una invalidez provisional y qué cubre? 

Cuando el médico especialista considera que la persona no puede trabajar por un tiempo, debido a que ha sufrido un accidente o tiene una enfermedad que se lo impide. Aunque con la convicción de que, pasado un tiempo prudencial en el que se apliquen tratamientos médicos o rehabilitación, podrá volver a incorporarse a su trabajo.  

Las coberturas que ofrece son: 

  • Pago de un subsidio durante el tiempo que no puede trabajar. 
  • Atención médica. 
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