¿Qué hay que saber antes de contratar un seguro de vida?
Cuando se quiere contratar un seguro de vida hay que tener en cuenta diferentes aspectos fundamentales que ayudarán a tomar las mejores decisiones.
Los puntos principales son:
- La edad es un factor muy importante en el momento de contratar un seguro de vida. Y es que contra más joven, menos será el importe a pagar en concepto de cuota.
- Existen diferentes tipos de pólizas en el mercado. Y cada compañía aseguradora ofrece diferentes coberturas. Algunas de ellas son generales, pero otras son más específicas. Por lo que es importante mirar y comparar diferentes opciones.
- El capital garantizado es un aspecto fundamental a tener en cuenta. Pues ésta será la cantidad que el asegurado percibirá en caso de invalidez permanente absoluta debidamente reconocida por la Seguridad Social, o sus beneficiarios en caso de fallecimiento.
- Es muy importante designar beneficiarios para que, en el caso de fallecimiento, las personas que cobren el capital garantizado sean las que el asegurado quiere. En caso de no hacerlo, será el cónyuge, hijos a partes iguales o herederos.
- Leer atentamente el contrato antes de firmarlo y, en caso de cualquier duda, resolverla con los asesores antes de firmar.
- La contratación de un seguro de vida implica el pago de unas cuotas por el mismo. Pueden ser anuales, semestrales, trimestrales o mensuales.
¿Cómo saber si necesito un seguro de vida?
Tener un seguro de vida aporta tranquilidad a cualquier persona, y en cualquier momento de su vida.
Por tanto, cualquier momento es bueno para contratar un seguro de vida, además de que es necesario tenerlo para poder vivir con la tranquilidad de estar cubierto antes cualquier accidente que esté recogido en la póliza, o para dejar a los seres queridos bien atendidos económicamente en caso de fallecimiento.
¿Qué cubre una póliza de vida?
Las coberturas de un seguro de vida variarán en función de las necesidades de cada asegurado y de la compañía aseguradora con la que se lleve a cabo la contratación.
Pero existen ciertas coberturas que son generales para todas. Algunas de ellas son:
- Fallecimiento del asegurado.
- Invalidez permanente absoluta.
Pero también se pueden ampliar las coberturas para estar protegidos ante cáncer femenino, cáncer masculino, accidentes graves…